El interminable escándalo por los gastos de Manuel Adorni no solo puso en jaque al jefe de Gabinete, sino que quebró la aparente unidad del oficialismo. Así lo analiza el economista y dirigente de Política Obrera, Marcelo Ramal, quien sostiene que la fractura entre los socios de la coalición que ganó el ballotage de 2023 es irreversible.
   La principal señal de esa ruptura la dio la propia Patricia Bullrich, actual jefa del bloque de senadores oficialistas. Lejos de respaldar a Adorni, la exministra lo emplazó públicamente a "que muestre su declaración jurada". "El que avisa no traiciona", advierte Ramal. "Bullrich está a las puertas de su enésima voltereta política, al cabo de cinco décadas de arribismo".
   Para el economista, la maniobra forma parte de una tentativa de reconstrucción del macrismo, con Mauricio Macri nuevamente en escena y gestos de acercamiento a la propia Bullrich. En esa línea, destaca el reciente encuentro entre Macri y el empresario Paolo Rocca (Techint), quien le habría manifestado su preocupación por la "política industrial" del gobierno.
 "Morir con las botas puestas"
   Mientras una facción del oficialismo busca distanciarse, Javier Milei decidió respaldar a capa y espada a su jefe de Gabinete. "Ni en pedo se va", sentenció el Presidente. Para Ramal, esa decisión es una muestra de que el gobierno está "dispuesto a morir con las botas puestas". ¿La razón? "Deslizar una culpabilidad sobre Adorni pondría al propio Milei en la picota", afirma el economista, en alusión a las denuncias que vinculan los recursos del funcionario con la megacriptoestafa de la moneda $Libra.
   Sostener a Adorni, incluso bajo evidencias de enriquecimiento ilícito, implica para Ramal "refrendar un método de gobierno de excepción, que actúa sin los límites del ordenamiento legal o constitucional". Los gastos fastuosos del jefe de Gabinete estarían ligados, según las denuncias, a un sistema de sobresueldos alimentado desde la SIDE, es decir, un presupuesto paralelo que permite desconocer leyes votadas en el Congreso (como las de Universidades o discapacidad) y montar un dispositivo de represión y espionaje paralegal.
El fantasma de Cavallo y la amenaza de una crisis financiera
   Ramal advierte que el experimento libertario se sostiene con alfileres. El propio Domingo Cavallo, exministro de Menem y De la Rúa, salió a advertir que el régimen económico de Luis Caputo "puede ser fácilmente barrido" por una corriente especulativa que retire los capitales que hoy lucran a plazos brevísimos gracias al dólar planchado y las tasas exorbitantes. "Cavallo se mira en el espejo de sí mismo e imagina un desenlace similar al del 2001", señala Ramal, aunque aclara que el endeudamiento actual y las condiciones internacionales son aún más graves, con alertas de una crisis financiera global en ciernes.
Una oposición cómplice
   Frente a este panorama, el dirigente de Política Obrera critica duramente a la oposición. "El pejotakirchnerismo se llama a la prudencia para que la sangre no llegue al río", denuncia. Mientras la Justicia habilita a la Corte a intervenir sin plazos en el financiamiento universitario, y la burocracia sindical refuerza sus compromisos con el gobierno, la crisis salarial alcanza dimensiones catastróficas.
   "Las evidencias acerca de un ‘gobierno de ladrones’ deben ser explotadas para convocar a la movilización popular y a la huelga general", concluye Ramal. "No para abrirle paso a otra variante explotadora, sino a una salida de los trabajadores".
Fuente: diarionorte.com