Un vecino de la localidad de Yuchán, Juan Felipe Ibarra, permanece internado en esta Capital, tras ser intervenido quirúrgicamente luego de ser agredido a trompadas y con un cinto por su propio hijo, afuera de una fiesta bailable.
La víctima resultó Francisco y el agresor, su hijo Gabriel, quienes coincidieron el fin de semana en asistir a un baile en el complejo J.M, en el B° Progreso.
Según voceros policiales, padre e hijo asistieron al baile. Abundó la comida y el alcohol. Después de algunos desencuentros verbales, Francisco fue a bailar con su nieta. 
En un momento, cayó un vaso con cerveza en Gabriel y sobrevino el ataque en su padre, quien recibió varias trompadas. Ya en el piso, Gabriel lo habría arrastrado y llevado a los gritos fuera del baile. 
Con la remera destrozada, el progenitor recibió muchos golpes: trompadas en la nariz también lo habría sujetado de la cabeza y estrellado contra la tierra, ahondaron los testigos.
En vano, los asistentes intentaron rescatar a Francisco, pero la furia de Gabriel fue más efectiva. Sentado arriba del pecho de la víctima, el agresor la habría despojado de su cinto y lo convirtió en arma para profundizar el ataque.       
Entre satisfecho y cansado, Gabriel luego dejó a su padre desmayado. Cuando arribaron los policías, el hombre yacía en la tierra semi inconsciente. 
Debido a las distancias, la ambulancia se hizo esperar y el damnificado fue ingresado a un centro de salud casi dos horas después, en Capital.
Posteriormente, Gabriel habría protagonizado un segundo incidente. Convertido en blanco de todos los reproches de la familia y los bailanteros, habría intentado infringirse heridas, pero nada grave comparado con el cuadro emergente en Francisco.
Ahora, Francisco se encuentra internado y habría sido sometido a una intervención quirúrgica en la cabeza.
Fuente:  El Liberal