EL CABURÉ, Copo. En los últimos días, las Hermanas de la Congregación de Jesús que acompañaron por 28 años a la comunidad de El Caburé en la Diócesis de Añatuya han tomado la decisión de despedirse de esta presencia por motivos de no contar con suficientes hermanas para mantener los apostolados y por estar en pleno proceso de reconfiguración de sus comunidades.
Desde el Obispado de Añatuya se recordó que hace unos años falleció la hermana Celia y al comienzo de este año la hermana Margarita. Ambas residían allí.
Agradecimiento
"Hacemos memoria agradecida de estos 28 años de presencia y servicio misionero entre nosotros y en la Diócesis. Tantas hermanas que han pasado por allí entregando años de su vida, su amistad, sus dones y acompañando a la comunidad en su caminar en medio de sus dolores y gozos, luchas y esperanzas", destacaron desde el Obispado de Añatuya, que dirige monseñor José Luis Corral.
"Hoy, asumiendo límites y en discernimiento orante, traspasan esta misión a la comunidad. No cierran, ni se van, ni abandonan una misión. La trasmiten a los laicos con quienes han crecido y madurado en su vocación bautismal, abren una nueva puerta para proseguir la obra de Dios, sabiendo que ellas y todos somos instrumentos y servidores en la Iglesia para el Reino", agregó.
"Oramos por la congregación para que sigan respondiendo con fidelidad y creatividad a lo que Dios les pide en este momento de la historia. A la comunidad católica de El Caburé confiamos que seguirán firmes en su servicio evangelizador a las familias que allí viven, a las que están más lejos y alejadas, creciendo en comunión y participación para mantener la llama de la misión para que Jesús siga siendo el centro de sus vidas, finalizó.
Fuente:  El Liberal