La suba no sería para los anotados en todas las categorías del régimen impositivo simplificado, sino que se excluiría a quienes se ubican en las tres de ingresos más bajos (A, B y C).
Para quienes estén en los otros escalones de la tabla, es decir, en las categorías de la D a la K, el importe para la obra social dejaría de ser el actual, de $1.775,18 (hasta ahora es para todos el mismo importe) para elevarse a cifras de entre $3.638,26 (categoría D) y $10.505,29 (categoría K).
En el caso de los categorizados como D, este aporte en particular se duplicaría, en tanto que para los demás los porcentajes que implicaría la suba llegarían hasta el 492% para quienes se dedican a una actividad comercial y registran ingresos mayores a $ 5.425.770,00 y de hasta $6.019.594,89 en 12 meses.
En la categoría D se ubican quienes tienen una facturación anual superior a los $1.557.443,75, por lo que el reajuste alcanzaría a quienes tienen ingresos mayores a esa cifra. Y siempre, claro, que estén incluidos en el sistema previsional y de salud del régimen simplificado.
Fuente y foto:  EL LIBERAL