Después de una investigación coordinada por la fiscalía del Norte de Nápoles, Mottola fue arrestado y confesó sus delitos."Soy culpable, me disculpo con la familia de la niña", declaró el hombre frente al juez cinco días después de ser detenido, de acuerdo con el programa de televisión Le Iene, que difundió la grabación incriminante el 3 de noviembre pasado.
Luego de haber pasado por varias iglesias en el área de Caserta y también en la región napolitana, Mottola llegó a la parroquia de Ducenta en el año 2017. Según el testimonio de la madre de la víctima, el párroco se había ganado la confianza de la familia con visitas frecuentes y regalos.
En comunicación con el mencionado programa televisivo italiano, la hermana de la víctima señaló que la menor abusada "ahora está mejor". Además, la joven señaló que el sacerdote, cuando fue acusado por primera vez por la niña, se reía, y ese fue otro de los motivos que tuvo -además de la indiferencia de los demás adultos- para animarse a grabar la aberrante escena.
Además del video, entre el material acusatorio que se recopiló en la causa en contra del religioso se encuentran testimonios de fieles de la iglesia, y el testimonio de una catequista del templo que fue la primera en escuchar los testimonios de la niña.
También hay mensajes que el cura escribía a la menor, entre ellos, uno en el que le decía a la víctima: "No tenés que contar todo, porque la gente va a pensar mal de nosotros". En su diario personal, además, la menor se preguntaba si lo que estaba sucediendo entre ella y Mottola sería "sexo".
12-12-19 Fuente y foto: LA NACION