Apenas pasados 25 segundos de juego, Sadio Mané hizo dar el balón en el brazo de Moussa Sissoko y el referí no dudó en cobrar penal luego de chequear la jugada con el VAR. A los 2 minutos, de juego, Mohamed Salah abrió el marcador para The Reds.
De ahí en adelante, los dirigidos por Jürgen Klopp se limitaron a cerrarle los espacios a los Spurs y cuidaron la mínima ventaja.
En el complemento, los dirigidos por Mauricio Pochettino empujaron contra el área defendida por Alisson, pero los esfuerzos no dieron sus frutos.
A tres minutos del final, y posiblemente en el mejor momento del Tottenham, Divock Origi le puso cifras definitivas al marcador y desató el delirio entre los fanáticos del Liverpool.
01-06-19 Fuente y foto: EL LIBERAL