Considerada por muchos años como una patología exclusiva de los adultos, hoy se sabe que la hipertensión arterial puede comenzar en la infancia y la adolescencia, como consecuencia de una predisposición genética o bien por hábitos de vida poco saludables.
Especialistas en esta patología recomiendan realizar una dieta saludable (rica en frutas y verduras), baja en sodio (entre 3 a 6 gramos), practicar actividad física (al menos 4 veces por semana durante 40 minutos) y llevar a cabo estrategias que disminuyan el estrés (como el yoga, reiki o mindfulness) todas alternativas de gran ayuda para evitar la aparición de esta enfermedad.
La herramienta más útil para el diagnóstico y seguimiento de la hipertensión arterial es mediante el registro de la presión arterial. Si bien la técnica parece sencilla, requiere de entrenamiento y además se debe contar con el equipamiento adecuado. El resultado permitirá evaluar si la persona presenta valores normales o elevados de presión arterial.
Según un estudio reciente, la prevalencia de hipertensión arterial en niños y adolescentes escolarizados en la Argentina fue del 7,35%, siendo más frecuente en varones que en mujeres (11,2% vs. 6,8%) y con mayor prevalencia en los adolescentes que en los niños menores de 10 años (7,4% vs. 4,3%).
19-05-19 Fuente y foto: EL LIBERAL