Central volvió a amargar a Boca

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Central volvió a amargar a Boca
Central volvió a amargar a Boca

El puntero sintió la ausencia de Benedetto y la expulsión de Paolo Goltz. El "Canalla" disfrutó a pleno y ahora le apunta a Newell’s.

Rosario Central venció anoche a Boca Juniors con un gol de cabeza de Marco Ruben a los tres minutos del primer tiempo de un durísimo partido por la décima fecha de la Superliga, jugado en un colmado Gigante de Arroyito.

El equipo visitante sufrió la expulsión del defensor Paolo Goltz a los 37 minutos de la etapa inicial.

Central salió a jugarle a Boca con una presión por momentos vertiginosa sobre la salida, una marca al filo del reglamento en cada pelota dividida y con la idea de meter la pelota por arriba hacia los dos centrodelanteros, Ruben y Zampedri.

Apenas habían jugado un minuto cuando el "Colorado" Leonardo Gil, uno de los mejores jugadores del primer tiempo, lo tocó a Cristian Pavón en la salida por la izquierda de su defensa y fue bien amonestado por Patricio Loustau.

Y sólo iban tres minutos cuando el "Pachi" Federico Carrizo metió un córner a media altura desde la izquierda, Mauricio Martínez tiró un taco en el primer palo y Marco Ruben se anticipó y le clavó el parietal derecho a la pelota, que rebotó en el travesaño y picó adentro, en el golazo que abrió un partido jugado como una final tanto adentro como afuera de la cancha, por jugadores, cuerpo técnico e hinchas "canallas".

Boca se rehizo desde los cinco minutos, cuando la pelota pasó por los pies de Nahitan Nández o Pavón por derecha y Edwin Cardona por la izquierda, pero Central siempre le resultó un rival incómodo, que lo presionó cuando pudo o se cerró bien atrás con la intención de atacar cada vez que la recuperaba.

Algo así sucedió a los 12 minutos, cuando Gil, que le ganó casi todos los duelos a Nández, la ganó en el medio y alargó hacia Ruben, cuyo derechazo pasó cerca del poste derecho de Agustín Rossi.

Simultáneamente Pablo Pérez, el termómetro de Boca, pedía calma a sus compañeros, pero hacía todo lo contrario, como a los 14, cuando empujó a Fernando Zampedri delante del juez luego de reclamar un inexistente penal de Paulo Ferrari, en una acción del volante en la que el partido comenzó a desmadrarse para Loustau.

Boca jugaba bien con la pelota, pero casi no llegaba, hasta que a los 37, Paolo Goltz le cometió una falta desde atrás sin pelota a Ruben y fue amonestado y expulsado por Loustau, en uno de sus escasos fallos acertados, dado que dejó pegar y hablar a todo el mundo.

Segunda etapa

El complemento fue más emotivo y frenético todavía, al extremo que Central pudo haberlo liquidado en varias jugadas como en un cabezazo de Washington Camacho a los 22 que le pegó en la pierna izquierda al arquero Agustín Rossi o en un derechazo del "Pachi" Carrizo que el guardavallas salvó al córner a los 26, o en un derechazo de Maximiliano González tapado por un defensor que le quedó a Ruben y que Rossi también salvó a los 27.

Pero como Central no pudo liquidarlo, Boca quedó herido, pero vivo y al final casi lo empata, cuando a los 44 un cabezazo de Pablo Pérez fue salvado por Maximiliano González -la figura del complemento- y el rebote le cayó a Cardona, quien remató de derecha y la pelota pegó en la base del poste derecho, en otra jugada infartante.

Así, en un partido de emociones fuertes jugado como una final, Central volvió a ganar su segundo encuentro seguido de la mano de Leonardo Fernández, luego de cortar una racha de 13 sin ganar en el torneo, y dejó a Boca sin invicto de visitante, en una noche en la que sus hinchas festejaron casi como si hubieran ganado un clásico, ese con Newell’s que vendrá dentro de 15 días al Gigante de Arroyito.

Para Boca fue toda una experiencia jugar por primera vez sin el lesionado Darío Benedetto. l

27-11-17. Fuente y Foto. El Liberal.

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