Se comprobó que son más de 30 carnicerías existentes en la ciudad, en la cual solo 3 a 4 carniceros pasan por la oficina de renta a abonar la orden de matanza o faena perjudicando a la recaudación y poniendo en riesgo la salud de la población ya que la faena se realizan en campos aledaños o domicilios particulares evadiendo controles como el que realiza el veterinario del SENASA.
La grave situación llevo a las autoridades a tomar medidas concretas ya que temen que la falta de controles pesan derivar en enfermedades para la población y al mismo tiempo están incurriendo en delitos de evasión impositiva.
Fuente y Foto│Redacción Diario Digital Copal