Duda acogió con los brazos abiertos al presidente estadounidense en un momento de fuerte tensiones con Bruselas. Pero su mujer, sin querer, no hizo lo mismo: cuando el inquilino de la Casa Blanca intentó estrechar la mano de la primera dama polaca, Agata Kornhauser, esta ignoró involuntariamente su gesto y siguió directa hacia Melania, a quien saludó primero bajo la mirada de Trump que se quedó con la mano colgando.
07-07-17. Fuente y Foto. El Tribuno.