Científicos realizaron una jornada federal de protesta.

12 de Agosto, 2026-“Nos están matando de hambre”-Investigadores, becarios y docentes de todo el país se movilizan este miércoles contra el desmantelamiento del sistema público de ciencia y tecnología, que sufre el recorte presupuestario más severo desde 1972.
Hace 1 hora NACIONALES

Investigadores, técnicos y personal de universidades nacionales de todo el país se concentran este miércoles en el Obelisco y en distintas ciudades del interior, en el marco de una Jornada Federal de Protesta. El reclamo central es contundente: denunciar el desfinanciamiento y el desmantelamiento sistemático del sistema científico-tecnológico argentino, al que consideran una política deliberada del Gobierno Nacional. La manifestación principal comenzará a las 16 en la Ciudad de Buenos Aires, con una intervención artística de la Universidad Nacional de las Artes (UNA), seguida de la lectura de un documento unitario.

El investigador del Conicet Santa Fe, Dr. Ignacio Rintoul, sintetizó el descontento general en diálogo con el informativo Está Pasando (LT9). "Nos están matando de hambre. No cierran los organismos, pero nos van ahogando presupuestariamente, y un sistema científico sin presupuesto no puede funcionar", disparó. Y amplió: "Nos van vaciando de recursos humanos en fin, nos están dejando morir por agonía y por envejecimiento". En un tramo especialmente revelador, Rintoul vinculó la crisis con la identidad nacional: "Aquel país que no desarrolla o destruye la capacidad de desarrollar conocimiento propio va a dejar de tener identidad como país".

Los números respaldan la gravedad de los reclamos. Según un informe difundido por los propios científicos, la inversión en la función Ciencia y Técnica de la Administración Pública Nacional se proyecta para 2026 en apenas el 0,140% del PBI. Se trata del nivel más bajo en toda la serie histórica iniciada en 1972, un retroceso sin precedentes que deja al sector en una situación de extrema vulnerabilidad.

El deterioro en recursos humanos es igualmente alarmante. Desde diciembre de 2023, se perdieron miles de puestos de trabajo en el ámbito científico y universitario, incluyendo investigadores, becarios, técnicos y personal administrativo de organismos públicos, empresas tecnológicas y universidades. El cálculo equivale a casi ocho puestos de trabajo eliminados por día durante los últimos dos años y medio.

Las consecuencias del desmantelamiento se extienden a instituciones clave para la salud y el desarrollo productivo. La lista es extensa: disolución del Instituto Nacional del Cáncer, del Instituto Nacional de Semillas (INASE), del Instituto Nacional del Agua (INA) y del Instituto Nacional de Medicina Tropical (INMET) debilitamiento crítico de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) recorte de personal y remate de tierras en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y desfinanciamiento de proyectos estratégicos del área nuclear, como el Centro Argentino de Protonterapia, el reactor CAREM y la planta industrial de agua pesada.

A la parálisis institucional se suma la asfixia salarial y laboral. Los trabajadores del sector acumulan 26 meses de ingresos congelados, con sueldos que ya se encuentran por debajo de la línea de pobreza. A esto se agrega la suspensión de la cobertura médica en buena parte del país y la no prórroga de centenares de becas posdoctorales, lo que trunca las carreras de jóvenes investigadores y agudiza la fuga de talentos.

Ante este panorama, los organizadores de la jornada enmarcan la protesta como una defensa del futuro colectivo. "Defender la ciencia nacional es defender el futuro de nuestro país", señalaron en la convocatoria, que busca no solo visibilizar la emergencia, sino también presionar para revertir un rumbo que, advierten, pone en jaque la capacidad de desarrollo autónomo de la Argentina.

 Fuente: diarionorte.com

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