Nació Tusquita, la primera guanaca concebida en El Impenetrable en más de un siglo.

10 de Agosto, 2026-El nacimiento ocurrió a fines de julio y representa un hito para el proyecto de reintroducción del guanaco en el parque nacional. Su madre es Antarca y su padre, Chañar.
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Entre los pastizales del Parque Nacional El Impenetrable acaba de ocurrir algo que no sucedía desde hace más de cien años: un guanaco volvió a nacer como resultado de una reproducción concretada en territorio chaqueño. A fines de julio nació "Tusquita", la primera chulenga concebida en el Chaco desde que comenzó el proyecto de reintroducción de esta especie.

Nació "Tusquita", la primera chulenga concebida en el Chaco desde que comenzó el proyecto de reintroducción de esta especie.
Su llegada representa uno de los avances más importantes de una iniciativa que busca recuperar una población estable de guanacos en el Chaco Seco argentino. Su madre es Antarca y su padre, Chañar, dos de los ejemplares trasladados desde la Patagonia que lograron adaptarse al nuevo ambiente.

El nacimiento es una señal especialmente alentadora para quienes trabajan en la recuperación de la especie. Ya no se trata solamente de animales trasladados desde otra región que sobreviven en el monte chaqueño: ahora hay una nueva generación que comienza su vida directamente en El Impenetrable.

El regreso comenzó en 2023

El proyecto de reintroducción del guanaco en el Parque Nacional El Impenetrable comenzó en 2023, impulsado por la Fundación Rewilding Argentina, la Administración de Parques Nacionales y la Provincia del Chaco. La iniciativa tiene como objetivo recuperar una población estable de esta especie en los pastizales del Chaco Seco y devolverle una función que durante décadas quedó ausente del funcionamiento natural del ecosistema. Para conseguirlo, fueron trasladados al Chaco ejemplares provenientes de la Patagonia.

El proceso se realizó de manera gradual, con períodos de adaptación y seguimiento antes de cada liberación. La tercera etapa de liberación se concretó en mayo de 2026, cuando diez nuevos animales recuperaron la libertad. El grupo estuvo compuesto por siete hembras y tres chulengos nacidos en el Chaco a fines de 2025, después de que sus madres fueran fecundadas en la Patagonia.

Antes de ser liberadas, las siete hembras atravesaron un período de adaptación en corrales de presuelta ubicados en el ingreso al parque. A comienzos de este año fueron trasladadas a corrales ubicados dentro del área protegida, en los pastizales del paleocauce del río Bermejo.

Después de dos meses de adaptación llegó la liberación. Los diez ejemplares se sumaron al primer grupo que ya se encontraba en libertad, integrado por un macho dominante y cuatro hembras. De esta manera, con la tercera liberación, la población de guanacos libres en El Impenetrable llegó a quince ejemplares.

La recuperación de una especie no depende solamente de liberar animales. También es necesario conocer qué hacen después de recuperar la libertad. Por eso, nueve de los ejemplares llevan collares, que permiten realizar un seguimiento permanente de sus desplazamientos.

Julieta Mangas, responsable del proyecto de Reintroducción de Guanacos de la Fundación Rewilding Argentina, explicó que la adaptación al pastizal chaqueño ha sido muy buena. Incluso se registraron tres ejemplares dispersantes, es decir, animales que se alejaron del grupo original.

Una especie clave para el equilibrio

El regreso del guanaco tiene una importancia que va mucho más allá de la presencia de un nuevo animal en el paisaje chaqueño. Este gran herbívoro cumple una función clave en los pastizales. Al alimentarse, regula la cobertura y la densidad de la vegetación y evita que se acumule una excesiva cantidad de material seco. Esto también puede contribuir a reducir la intensidad y extensión de los incendios naturales, ya que los animales consumen parte del pasto que, de otro modo, podría convertirse en combustible para el fuego.

El guanaco también ayuda a redistribuir nutrientes en el ambiente. Sus heces funcionan como pequeños focos de fertilización natural y alrededor de estos depósitos pueden desarrollarse distintos tipos de pastos con mayor velocidad. Además, la especie ocupa un lugar dentro de las cascadas tróficas del ecosistema.

Los guanacos forman parte de la dieta de grandes carnívoros como el puma, por lo que su presencia también ayuda a recuperar relaciones naturales entre distintas especies. Por eso, la reintroducción apunta a algo más profundo que recuperar una población animal: busca recomponer procesos ecológicos que se fueron perdiendo con la desaparición del guanaco del Chaco Seco.

Más guanacos para el monte chaqueño

El proyecto continuará durante los próximos años. La intención es ampliar la población mediante nuevos traslados y, al mismo tiempo, favorecer su reproducción natural. Mangas adelantó que a principios de 2027 llegarían al menos treinta ejemplares más desde el Parque Patagonia, en Santa Cruz, para fortalecer la población existente.

El objetivo final es que el número de animales aumente progresivamente hasta alcanzar una población capaz de mantenerse por sí misma y ocupar nuevamente distintos sectores de los pastizales chaqueños. Será un proceso necesariamente lento. La recuperación de una especie que estuvo ausente durante más de un siglo no ocurre de un día para otro. Pero el primer paso ya está dado.

Quince guanacos viven hoy en libertad en El Impenetrable. Nueve son monitoreados mediante collares satelitales. Algunos ya comenzaron a dispersarse y, sobre todo, una nueva generación acaba de nacer. Tusquita llegó a fines de julio: es la señal que, después de más de cien años, el guanaco empieza nuevamente a escribir su historia en el Chaco Seco.

Fuente: diarionorte.com

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