Boca y Vélez quedaron a mano en el Ducó por el Clausura.

08/08/2026-21:40 Deportivo-El Xeneize y el Fortín empataron 1 a 1 en el estadio de Huracán, por la cuarta fecha del certamen.
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Poco se parece este Boca al equipo que hace apenas un par de semanas sufrió ante Riestra y después en Rancagua, durante la definición por penales frente a O'Higgins. El Vasco Arruabarrena sabía que primero debía atravesar una situación incómoda y urgente antes de empezar a imponer sus verdaderas ideas. Y, con esa etapa superada, el Xeneize empieza a mostrar otra cara.

Todavía le falta mucho para convertirse en un equipo confiable y con aspiraciones concretas. Los antecedentes recientes obligan a mantener la cautela, sobre todo porque Boca ya tuvo buenos momentos que después no logró sostener. Pero hay algo que empieza a repetirse y que merece atención: el equipo sabe a qué juega. Ya lo había mostrado ante Newell's y en la victoria frente a Estudiantes, y ahora lo confirmó ante uno de los equipos más fuertes del momento.

Porque Vélez, dirigido por Guillermo, fue un rival de peso. Y Boca incluso pudo ponerse en ventaja durante un tramo en el que dominaba con claridad. Después de un remate de Milton Delgado que terminó en el palo, Diego Valdés ejecutó un tiro libre que contó con la complicidad de Álvaro Montero y de una barrera conformada solamente por dos jugadores. El 1-0 parecía premiar el buen comienzo del Xeneize.

El gol, sin embargo, despertó al Fortín. Fue el único tramo en el que Vélez logró imponerse y generar peligro con continuidad. La inteligencia de Aliendro, la astucia de Robertone y algunas buenas conexiones entre Pellegrini y Dilan Godoy pusieron en problemas a Boca. Incluso, en la jugada posterior al 1-0, Leandro Paredes salvó sobre la línea lo que parecía el segundo gol visitante.

Y justamente de Paredes nace buena parte de lo que este Boca es y de lo que puede llegar a ser. El capitán volvió a ser el eje de un mediocampo que encontró una pieza clave en Milton Delgado, mucho más cómodo y versátil, con un despliegue que recuerda al de un volante como Ascacibar. El propio Delgado terminó siendo protagonista del empate, al aprovechar un rebote de Marchiori después de una buena jugada de Flores, con participación de Merentiel.

El 1-1, cerca del cierre del primer tiempo, coronó la reacción de Boca y marcó un punto de inflexión. Desde entonces, el complemento fue prácticamente todo azul y oro. El equipo de Arruabarrena controló el partido, manejó los tiempos y generó situaciones, pero volvió a aparecer el problema que todavía necesita resolver: la falta de contundencia.

El último pase, la estocada final y, sobre todo, la efectividad frente al arco siguen siendo materias pendientes. El gol que Boca necesita es justamente el que promete su nuevo refuerzo, Enner Valencia, quien estuvo presente desde un palco del Ducó y observó por primera vez en vivo al equipo que tendrá por delante.

Boca todavía está en construcción, pero las señales son positivas. Paredes lidera, Delgado crece y el mediocampo empieza a funcionar como una de las grandes fortalezas del equipo. El empate ante Vélez dejó dos puntos en el camino, pero también una certeza: el Xeneize está creciendo y llega a tiempo para que, esta vez, las buenas intenciones puedan transformarse en resultados.

08-08-26 Fuente: diariopanorama.com

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