
Afuera el local- Inglaterra le ganó 3-2 a México en el azteca y está en cuartos de final.

El partido en el que muchos argentinos no sabían por quién hinchar (¿el que no salta es un inglés? ¿Los cruces en redes con los mexicanos?) terminó siendo uno de los más emocionantes de este Mundial. Diluvio de goles después de la tormenta eléctrica que lo demoró una hora, clases de calidad, errores, penales. Probablemente,la mejor manera de cerrar el fin de semana y arrancar con todo el lunes laboral. Una sensación que, además de más de un televidente, vivió Inglaterra en una noche de esas grandes en el Azteca:el sueño de pelear, con un plantel de estrellas y mucha Premier, sigue en pie.
Kane y Bellignham, los goleadores.Crédito: AP/Butch Dill.Jerarquía mata juego. Jerarquía maquilla falencias que, a esta altura del torneo, un rival mejor armado como Noruega (el imperdible partido en cuartos de final) puede aprovechar con la banda de Odegaard, Haaland, Sorloth, Nusa y compañía. Porque lo cierto es queTuchel puede irse a dormir feliz de que su equipo está en el top 8, pero intranquilo de que México lo dominó en muchos momentos, le fluyó mejor la pelota y no le hizo un daño mayor porque entre sus titulares tenía a solo dos que juegan en ligas top (Vásquez en el Génoa y Raúl Jiménez, que descendió esta temporada con Wolverhampton) y seis que lo hacen en la Liga MX.
Esa diferencia sustancial fue la que Inglaterra usó a su favor, yque demostró en los dos goles que le hizo en 98 segundosa un seleccionado mexicano al que no le habían anotado hasta el momento. O en la jugada del tercero, así de la nada. Incómodo cuando le tomaron mano a mano a cada jugador y no tuvo salida limpia desde el fondo, demostró en la calidad deBellinghamque también puede ser un equipo que se saque el traje de lord inglés y meta las manos en el barro:así bancó, fundamentalmente, el último tramo con uno menos y un fino penal en contra cobrado.
Y lo hizo,disfrazándose por momentos de la Paraguay de Alfaro. Las caras del final lo dijeron todo. De un lado, la alegría de haber sacado adelante un partido bravísimo en el que casi nunca pudo jugar cómodo y jamás le fluyó el circuito interno con Rice y Anderson para profundizar por las bandas (lo de Gordon fueron aventuras individuales). Del otro, la desazón de no haber podido pasar nuevamente los octavos:en su Mundial, México mostró que les puede plantar cara a los poderososcon un juego atrevido y que todavía tiene trayecto para crecer, pero quedeberá nutrirse de más jugadores en la élite mundial para dar ese salto.
Kane y Bellingham, los autores de los goles .Crédito: AP/Eduardo Verdugo.Si algún argentino no sabía por quién hinchar, al menos en la noche del domingo pudo ver uno de los partidos más emotivos del Mundial.Un partido que, por su jerarquía individual, quedó para Inglaterra. Ahora, que Bellingham el que sigue...
Fuente: Olé. 
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